1. Reglas Generales
2. Ganar y Perder
3. Duplicar la Apuesta
4. Dividiendo Pares
5. Seguro
6. Rendirse
7. A
la página de Guías
Reglas Generales
El objetivo del Blackjack es ganarle al repartidor con una mano de cartas que no exceda de 21. El Blackjack se juega entre el repartidor y un solo jugador. Nuestro juego de Blackjack se juega con seis mazos de cartas.
El valor de la mano es la suma de sus cartas:
1. Figuras (10, J, Q, K) cuentan como 10
2. Ases cuentan tanto como 1 u 11, a elección del jugador
3. Todas las otras cartas cuentan como su valor real
Una vez colocada la apuesta, comienza el juego. Tanto el repartidor como tú reciben dos cartas. Tus dos cartas iniciales son puestas boca arriba, mientras que la primera carta del repartidor se pone boca abajo y la segunda boca arriba. La primera carta boca arriba del repartidor se llama carta abierta. La carta boca abajo del repartidor es conocida como carta del agujero.
Luego de la repartida inicial, el repartidor te muestra tus cartas. Puedes continuar y pedir hasta que te quieras plantar o hasta que la mano pase los 21, llamado pasarse. Puedes pedir o plantarte con cualquier cantidad de cartas que hagan un total de 21 o menos.
Luego de terminar tu turno, el repartidor debe sacar cartas si su total es menor a 16 y debe plantarse si su total es de 17 o más.
Nuestro juego de blackjack se juega con 6 mazos que son barajados después de cada ronda.
Ganar y Perder
Ganas al Blackjack cuando le ganas la mano al repartidor. Debes tener una mano igual o menor a 21 que sea mejor que la del repartidor. Si las dos primeras cartas que recibes son Blackjack (total 21) y el repartidor no tiene Blackjack, ganas de inmediato.
Si te pasas de 21 o la mano del repartidor es mayor que la tuya (21 o menos), entonces pierdes la apuesta. Si te plantas con un total menor a 21 y el repartidor se pasa, ganas la apuesta.
Si empatas con el repartidor, ninguna de las dos partes gana.
La apuesta del repartidor es casi siempre igual a la tuya. Sin embargo, si tienes Blackjack y el repartidor tiene una mano común, tú recibes un pago de 3 a 2.
Duplicar la Apuesta
En el proceso de repartir las cartas, puedes encontrar la oportunidad de duplicar si tienes cierta combinación de cartas que sumen entre 9 y 11. Esta situación hace posible que dupliques tu apuesta en condiciones favorables. Cuando duplicas, simplemente colocas tu apuesta adicional (igual a la apuesta original) a un lado de la apuesta original.
En estas circunstancias se te reparte solamente una carta más, completando tu mano.
Dividiendo Pares
Puedes dividir tus cartas cuando se te reparte un par de cartas del mismo valor. Dividir un par significa hacer dos manos de una. Tu apuesta original permanece activa para cada una de las manos. Debido a esto, efectivamente duplica el monto de dinero de la partida.
Para separar tus pares, separas las cartas del mismo valor, dejándolas boca arriba y colocas la misma cantidad de fichas de tu apuesta original en frente de la nueva mano. Luego procedes a jugar cada mano de forma independiente, pidiendo cartas o plantándote, según lo desees. Puedes ganar, perder o pasarte en una o ambas manos.
Ten en cuenta que cuando divides un par de Ases puedes recibir solamente una carta para cada nueva mano.
Seguro
Cuando la carta abierta del repartidor es un as, este preguntará a los jugadores si quieren comprar un seguro. El seguro es en realidad un tipo de apuesta secundaria; estarás apostando que el repartidor tiene Blackjack.
Para sacar el seguro, coloca la mitad de tu apuesta original en el área de la mesa marcada con “seguro”. Ahora el repartidor mostrará la carta del agujero para ver si tiene Blackjack. Si el repartidor de hecho tiene Blackjack, se te paga 2 a 1. Sin embargo, puedes perder tu apuesta original si no llegaras a tener Blackjack, haciendo que la mano sea un simple cambio de dinero.
Si el repartidor no tiene Blackjack, pierdes tu apuesta de seguro y el juego continua como de costumbre.
Rendirse
Tienes la opción de rendirte al inicio de una mano, después que el repartidor anuncia que no tiene Blackjack y si tu mano parece ser débil. Cuando te rindes pierdes la mitad de tu apuesta. Ten en cuenta que cualquier cosa que hagas, como pedir o plantarte, impedirá que puedas rendirte.